ILVA: A 180 DÍAS DE LOS DESPIDOS, EXTRABAJADORES SOSTIENEN EL ACAMPE

A seis meses de los despidos, los extrabajadores de ILVA mantienen un acampe frente a la planta ubicada en el Parque Industrial de Pilar. La protesta continúa en reclamo del pago de salarios adeudados y de las indemnizaciones correspondientes.

El conflicto se inició a fines de agosto de 2025, cuando la empresa dispuso el cierre de la fábrica y la desvinculación total de su personal, dejando a decenas de familias a la espera de una solución.

“Ya van a ser 180 días que estamos en el acampe. La empresa todavía no dio la cara, los dueños tampoco”, afirmó Marcelo Barrionuevo a Pilar de Todos, uno de los trabajadores despedidos, al describir la situación que atraviesan desde hace seis meses. Según señaló, durante todo este período la empresa no volvió a presentarse ante los empleados ni dio respuestas concretas.

Barrionuevo indicó que la firma mantiene una deuda de dos meses de sueldo con los 300 extrabajadores, además de las indemnizaciones. “Siguen debiendo dos meses de sueldo a los 300 despedidos de ILVA, más las indemnizaciones”, sostuvo.

El concurso de acreedores, en el centro del conflicto
Uno de los principales puntos de cuestionamiento por parte de los extratrabajadores es el concurso preventivo de acreedores presentado por la empresa meses después del cierre de la planta. Desde el acampe sostienen que se trata de una maniobra irregular.

“La empresa presentó hace dos meses un concurso de acreedores, nos quiso meter a nosotros, para nosotros todo es fraudulento porque primero nos echan y después de dos meses ellos presentan el concurso de acreedores”, explicó Barrionuevo. En ese sentido, fue categórico al definir la situación: “Por eso para nosotros es una estafa laboral”.

Los trabajadores también rechazan el argumento de una crisis económica previa. “ILVA tiene una trayectoria de 31 años, es una empresa importante, esté en la pirámide de la producción de cerámica, nunca tuvo problemas financieros”, aseguró el delegado, quien consideró que el escenario actual fue generado por decisiones empresariales.

Del reclamo por los puestos a la exigencia de lo que marca la ley
Según relató Barrionuevo, en los primeros días posteriores al cierre el reclamo principal fue la continuidad laboral, pero ante la falta de respuesta de la empresa el objetivo es cobrar los salarios adeudados y la indemnización completa. “Primero que nos paguen los dos meses que nos deben y después las indemnizaciones”, remarcó.

El acampe frente a la planta se mantiene de forma ininterrumpida desde el cierre. “Somos 300 los trabajadores que estamos en el acampe, llevamos más tiempo acá que con nuestras familias”, expresó Barrionuevo, al dar cuenta del impacto social del conflicto. Los extrabajadores recordaron que la empresa pretendió volver a abrir pero con menos personal y, señalaron, sin reconocer derechos adquiridos.
“Lo que quiso hacer ILVA con nosotros es una reforma laboral como la que va a aprobar el Senado. Ellos van a volver a abrir, como pasó con los trabajadores de FATE, con un cierre preventivo hecho de manera brusca, a los golpes, como suelen actuar muchos empresarios, que se toman ese atrevimiento amparados en un Presidente (por Javier Milei) que no me representa. No me da miedo el Presidente, me preocupa la cantidad de gente que lo vota”, continuó.

Una historia de seis meses sin respuestas
El conflicto comenzó a fines de agosto de 2025, cuando la empresa ILVA cerró su planta del Parque Industrial de Pilar y despidió a la totalidad de su personal, unas 300 personas. Desde ese momento, los trabajadores iniciaron un acampe permanente en la puerta de la fábrica en reclamo del pago de los salarios adeudados y las indemnizaciones. Durante estos meses realizaron protestas, movilizaciones y cortes en los accesos al parque industrial y la Panamericana, mientras cuestionaron el concurso preventivo de acreedores presentado por la empresa y denunciaron la falta de respuestas de la patronal.

Pedido de solidaridad
Con el paso de los meses, la situación económica de muchas familias se volvió crítica. En ese contexto, los extrabajadores volvieron a apelar a la solidaridad de la comunidad pilarense. “Lo que estamos necesitando es agua para tomar, mercadería para los compañeros que tienen hijos chiquitos”, señaló.

También explicó que se organizó un fondo de lucha para afrontar gastos básicos. “Tenemos un fondo de lucha donde aquel que quiera colaborar con algo de plata puede transferir esa cuenta”, detalló.

“Seguimos nosotros en lucha y veremos cómo va a seguir, porque lo único por lo que estamos luchando, y por eso estamos ahí en el acampe, es para reclamar nuestros derechos, que son derechos de nuestros hijos”, concluyó Barrionuevo.

Quienes puedan colaborar con los extrabajadores de ILVA puedan realizar transferencias a alias despedidos.ilva a nombre de Jesica Florencia Pereya o comunicarse al 1127872282.

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